Pascua y Semana Santa

la Procesión espectacular del Sanch en Perpignan

Bien antes que la Pascua se volviese la fiesta Cristiana más importante, la llegada de la primavera se celebraba como símbolo de vida renovada. Durante del mes de abril y en particuar durante de la semana de Pascua, se percibe la permanencia de algunas viejas tradiciones catalanas que provienen de creencias paganas, tradiciones profanas y profundas creencias cristianas. Todo lo que concierne las ceremonias de la Semana Santa y de la Pasión de Cristo fue codificado hace siglos. Aquí en Cataluña hay una atmósfera especial. Una buena muestra de ello es durante el Viernes Santo con la Procesión espectacular del Sanch en Perpignan.

Hay también una procesión de luz de antorcha similar en las calles de Collioure y Arles-sur-Tech. En cuanto al pueblo de Bouleternère, la procesión de la tarde se celebra el jueves antes de Pascua. Al sonido de unas miles de campanas, otras procesiones también transcurren: son ceremonias alegres. Así el encuentro de Cristo y la Virgen durante la mañana del doming de Resurrección se puede admirar la Procesión del Resucitado en Céret y Ille-sur-Têt. La Semana Santa no lo sería realmente la región de Roussillon sin el baile de la sardina. El lunes de Pascua, en una de las hermitas, los catalanes se reúnen para bailar algunas de las sardinas más hermosas en Roussillon mientras flota en el aire el aroma del “cargolade” (pequeños caracoles “grises” asados a la parrilla sobre una barbacoa), la tortilla de Pascua hecha con los mejores fiambres catalanes: “boudins” (budines negros), ventrèche (tocino densamente rayado), salchicha … así como verduras frescas (como alcachofas crujientes …), sin olvidar el vino de oro de los viñedos soleados y laderas.

Pero la Pascua también quiere decir huevos de Pascua. Se cantan durante la noche de Pascua unas canciones populares denominadas “goigs dels ous” (literalmente “los Himnos de los huevos”). Combinan las alabanzas a la Virgen y la bienvenida hospitalaria recibida en cada casa cuando los cantantes van con sus cestas y, llamando a la puerta, piden huevos y el budín negro, los ingredientes básicos para su comida de Pascua.